Es la parte del sistema nervioso que nos proporciona la información consciente como la del tacto, el dolor, la presión, la vibración, temperatura,… Desde los receptores periféricos (de piel, músculos, fascias y articulaciones) a nuestra centralita: el cerebro. Una vez procesada la información en la central, la conclusión se vuelve consciente y podemos sacar un comportamiento adecuado en cada situación.

Aun así, este comportamiento pasa por un seguido de fases de aprendizaje que hacemos y necesitamos para mejorar nuestros síntomas. Es decir, NO se trata de un comportamiento automático estandarizado para todos los pacientes de dolor neuropático, sino que requiere una reeducación, al mismo tiempo que lo requiere nuestro sistema nervioso somatosensorial.

Aquí una paciente, nos explica cómo jugar con el cerebro en según que circunstancias:

 

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