Ya es sabido que la mejor manera de empezar cualquier actividad es por un buen calentamiento. Así pues, la primera publicación que vamos a presentar será en referencia a este concepto. El calentamiento se conoce como parte indispensable en cualquier actividad deportiva para evitar las lesiones que pueden desencadenarse si esto no se realiza correctamente.

Pero exactamente, ¿por qué tiene tanta importancia el calentar? El objetivo que buscamos no es nada más que conseguir que las estructuras mecánicas de nuestro cuerpo estén a la temperatura óptima para poder trabajar. Significa que su movimiento será mejor, que su resistencia será más alta y que el sufrimiento de las estructuras será menor.

¿Con qué medios se consigue el calentamiento?

La fricción sobre la piel alrededor de los músculos y tendones permite iniciar una elevación de la temperatura. Los movimientos repetitivos con plastilinas, con pelotas anti estrés, movimientos libres en el aire van a permitir que los tendones de la mano se muevan respecto a las estructuras que tienen al rededor realizando un recorrido máximo. Los músculos que mueven dichos tendones van a contraerse y relajarse de manera rítmica permitiendo un mejor aporte sanguíneo y trabajando también en un recorrido amplio, ejerciendo movimientos de máximo recorrido, intensidad o velocidad.

Masajear los músculos  con fricciones y estirarlos nos permitirá aumentar su recorrido, conseguir mejorar su elasticidad y permitir que sus componentes mejoren su movimiento relativo.

Todos estos conceptos son bien conocidos en ámbitos deportivos pero no en ámbitos profesionales donde las actividades manuales abundan. De hecho, muchas lesiones que aparecen en dichas actividades son lesiones funcionales debidas a un sobre uso. El resultado final que acaba generando es un estrés en las estructuras hasta que estas acaban fallando, inflamándose y a veces degenerando.

Muchos colectivos deportivos y profesionales que usan las manos tienden a realizar calentamientos directamente en su herramienta de trabajo o gesto deportivo con inicio «más suave» si tener en cuenta que esta manera de empezar no es realmente un calentamiento. Al fin y al cabo, acaban siendo ejercicios para mejorar el gesto en el instrumento pero no para mejorar el estado de preparación de la mano antes de la actividad.

En otros casos encontramos ejercicios destinados a mejorar determinadas capacidades especialmente de  movimiento, lo cual puede ser interesante para mejorar algunas aptitudes de coordinación o de trabajo de disociación, pero esto tampoco es un calentamiento.

Otros encontrarán ya algunos ejercicios que se parecerían más a un calentamiento pero cuyas nociones de anatomía son insuficientes y por tanto no llegan con precisión a todas las estructuras que lo requieren.

http://www.youtube.com/watch?v=bP_3RVdj-Lo

Por este motivo yo os propongo empezar el calentamiento partiendo de conocer bien las manos y sus capacidades mecánicas. De esta manera podemos realizar un calentamiento diferente donde todas las estructuras se tienen en cuenta y, por tanto, nos permite conseguir un calentamiento apto para todos los profesionales.

Para quien quiera más detalles técnicos:

Fricciones y masaje de heminencia tenar, de primer espacio interdigital, de musculatura de compartimento anterior y posterior, comisuras interdigitales y espacio interóseo, ejercicios de estiramiento y embergadura de la mano, elastificación de fascia palmar, estiramiento tenar, estiramiento de interóseos, estiramientos de lumbricales, elastificación de ligamentos colaterales de la metacarpofalángica, estiramiento de flexores de los dedos, estiramiento de extensores de dedos y muñeca, deslizamientos proximales de todos los tendones y músculos, descolapso de las articulaciones de los dedos.

Buen calentamiento, probadlo a ver qué os parece!

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